El Origami

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El origami es el arte de realizar dobleces al papel para la creación de figuras de diversas formas. Muchas personas todavía desconocen que el origami pertenece al grupo de las Bellas Artes, siendo considerado, por ende, como un método de expresión. Su nombre proviene de las palabras “oru” (doblar) y “kami” (papel). Te invitamos a que conozcas su origen, historia, y principales tipos a continuación.

Definición de Origami

Es el conjunto de técnicas que permite realizar figuras de papel a través de dobleces, sin la necesidad de hacer cortes o utilizar pegamento. A estas figuras se les llama diseños de origami. 

Origen del origami 

El origami, como tal, se originó en China, pero apenas vino a tener renombre en Japón. De hecho, fueron los monjes japoneses quienes le dieron ese nombre. 

No era un papel fácil de conseguir, pocas personas tenían acceso a este, como la clase rica y religiosa. Es por ello que, en un inicio, solo lo utilizaban como ofrenda, regalando las figuras en muestra de respeto o entre grupos sociales cercanos. 

Historia del origami 

Poco a poco nuevas técnicas de fabricación de papel fueron apareciendo, por lo que el origami se empezó a usar en otro tipo de celebraciones. Un ejemplo de estas fueron las bodas, en donde se colgaban en el techo a modo de decoración.

El origami japones
Grabado del siglo XlX recreando el plegado de Grullas de colores.

Sin embargo, este era más que todo utilizado por grupos selectivos, quienes guardaban el secreto de cómo realizar esas maravillosas y delicadas figuras de papel para sí mismos. 

En el siglo 9 y 12 se convirtió en papel mucho más conocido, ya que se extendió hasta Europa, donde le empezaron a dar diferentes usos que se salían de lo acostumbrado, creando diferentes tipos de figuras. Al volverse cada vez más económico, pasó a convertirse en una técnica cotidiana a la que la mayoría de personas tenía acceso. 

Personajes importantes

Existen dos referentes importantes en la historia del origami, ya que estos fueron los que le dieron un giro, atrayendo mucha más atención a esta arte que parecía estar perdiendo popularidad.

El primero de ellos fue Miguel de Unumuno, quién le dio un enfoque educativo al origami, y Akira Yoshizawa, la persona que modernizó las técnicas de este arte, de hecho, fue el primero en sacar un libro del paso a paso para crear figuras de origami. 

La grulla de papel y su simbolismo 

Una de las historias más conmovedoras que dio a conocer al origami por todo el mundo, fue la de la bomba nuclear que golpeó a Hiroshima. Había una niña llamada Sadoko Sasaki, la cual se enfermó de leucemia a raíz de este ataque.

Alguien le había dicho a la niña que, si deseaba algo con todas sus fuerzas, construyera 1000 grullas (aves) de papel, para que los dioses cumplirían su deseo. 

grullas japonesas coloridas

Desde ese día la niña se dedicó a construir todas las grullas de papel que pudo, pero algo terrible sucedió. Sadoko falleció antes de completar la cifra. La historia conmovió a tantas personas que se popularizó por todo Japón. A partir de ese acontecimiento muchas personas empezaron a realizar grullas de papel, en ofrenda a lo sucedido. 

En Japón, esta grulla se convirtió en un símbolo de paz, de la salud, el espíritu y lucha infantil. Usado especialmente el 6 de agosto, “Día de la paz”, al igual que para otros sucesos en lo que la unión era indispensable. 

Así fue como muchas personas empezaron a desarrollar esta técnica, llegando a todas partes del mundo. Cada día se creaban nuevas figuras y tipos de origami, pudiendo ser utilizados libremente como entretenimiento o forma de expresión. 

Tipos de origami

Ahora que ya conoces la historia que hay detrás del origami. ¿Te animarías a hacer una figura? Si tu respuesta es un sí, te dejamos los diferentes tipos que existen acá abajo, para que puedas aplicar la técnica que más te llame la atención. 

Origami de acción 

Se caracteriza por tener una movilidad, es decir, poder ser presionados y saltar, que requieren ser inflados para terminarlos, o que vuelen. Entre las figuras más comunes, y fáciles de hacer de este tipo, encontramos a la rana. 

Origami modular 

Consiste en colocar piezas idénticas juntas, hasta formar un modelo completo. Se considera como un tipo de origami de nivel avanzado. Las piezas siempre son simples, pero el conjunto (colocarlas) es lo que suele ser complicado. 

Origami pureland

En este tipo de origami se establecen unos límites estrictos, lo que le aporta una complejidad mayor al desarrollo de nuevas figuras. Los pliegues deben ser de uno en uno y solo se puede hacer un pliegue a la vez, ya que estos son directos. Para practicar este tipo de origami es recomendable empezar con un oso, puesto que ayuda mucho a mejorar esta técnica. 

Origami teselado 

Son figuras planas, sin huecos, y no permiten colocar una sobre otra. Es muy parecido a la forma de un cuadro artístico. De hecho, se suele utilizar como decoración en las paredes. 

Origami plegado húmedo 

Se trata de humedecer el papel para que pueda ser moldeado fácilmente. Es una técnica que mezcla la escultura con el origami, ya que lo que busca es crear líneas menos geométricas con papel, asemejándose mucho más a la realidad de la figura que se quiere realizar. 

¿Para qué sirve el origami? 

El origami tiene tantas ventajas como la pintura o la música, siendo una de las técnicas más recomendadas para niños y adultos. Sus principales beneficios son: 

  • Desarrollo de la destreza manual, al igual que la coordinación entre manos y ojos. También ayuda a mejorar otros factores como la atención. 
  • Contribuye a la compresión de los conceptos espaciales, como lo son: arriba, abajo, detrás y delante. 
  • Ayuda a relajar y trabajar la concentración tanto mental como visual.
  • Por el gran estímulo que supone, es recomendada para las personas que sufren de TDAH, hiperactividad y dislexia. 
  • Está comprobado que mejora la memoria, ya que se debe de recordar los pliegues que se han hecho, así como los que se deben de hacer posteriormente. 
  • Te ayudará a desarrollar la constancia y la paciencia.

Además, esta actividad acelera la maduración del cerebro de los niños, porque implica una coordinación y exige la utilización de ambos hemisferios cerebrales. En definitiva, el origami es un trabajo activo de las capacidades humanas que vale la pena fomentar.

Autora: Gabriela Torres

Especialista en artes, literatura e historia cultural. Diplomado en Producción Audiovisual. Aficionada al teatro y a la literatura, con un grandísimo amor por el análisis y la interpretación de obras de arte. Más sobre Gabriela.

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